La 4ª Revolución Industrial y la Igualdad de Género

Las Revoluciones Industriales anteriores dejaron mayor desigualdad social: En especial a partir de la 2ª Revolución se consolidó la desigual estructura de género que interactúa con el sistema económico capitalista. En este “post” planteamos el debate sobre lo que significará la 4ª Revolución, reclamando la Igualdad de Género como piedra angular.

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Gráfico: Cuatro Revoluciones Industriales

¿Qué nos depara el futuro? La 4ª Revolución Industrial y la Igualdad de Género

La humanidad ha pasado por muchas etapas desde que es humanidad.

Nuestros antepasados marcaron un antes y un después con el uso del fuego y la implantación de la agricultura: Sus vidas cambiaron para siempre. El sedentarismo, nos dejó tiempo y energías para replantearnos la vida social, costumbres, usos culturales. Signo de esa “evolución” lo registraron civilizaciones antiguas.

Uno de los elementos que ha definido períodos históricos es la relación que entablamos entre nosotros y con los recursos naturales, el cómo los usamos para satisfacer nuestras necesidades, desde las más elementales a las más sofisticadas.

La invención de la máquina de vapor (1ª revolución industrial), de la electricidad y consecuente aumento de la producción (2ª revolución industrial) y de la electrónica, informática y manejo de la información (3a revolución industrial) modificó las relaciones sociales y políticas, el modo de producción de bienes y servicios. Se dice que desde mediados del siglo XVIII la vida no había cambiado tanto desde el neolítico (para tener una idea de lo que implicó ese paso gigantesco).

¿Todas esas “revoluciones” qué le dejaron a la humanidad? Especialmente, a partir de la 2ª revolución industrial, la desigualdad social ha ido a más y dentro de ella, la desigualdad de género. El modelo androcéntrico se consolidó y adaptó una y otra vez.

En el umbral de la 4a Revolución Industrial, Revolución Digital, el proceso de cambio “nos absorbe”, es y será más intenso a todo lo vivido, a todo lo experimentado. La inteligencia artificial, la robótica, el manejo de la información, vehículos autónomos, nanotecnología, etc. impactará en nuestras relaciones humanas, en nuestra biología, en nuestro pensamiento, transformará los sistemas de producción, dirección, la política, las leyes. Se dice no solo impactará en lo que hacemos sino en lo que somos.

El Foro Económico Mundial de 2016 ha reconocido que los procesos por los que pasará la humanidad ni siquiera son imaginables: Todo cambiará. Será distinto nuestro modo de vida, de trabajar, de relacionarnos.

En el abanico de expectativas, con optimismo, se piensa que la inteligencia artificial, los robots, nos dejarán más libres para dedicarnos a “otras tareas”. Con pesimismo se cree que los automatismos inteligentes nos desplazarán, hasta no sentirnos útiles, vivos, necesarios.

Ya podemos ir echando la quiniela sobre lo que se viene. Lo que es claro e irrebatible es que esta vez todos los seres humanos tendríamos que hacer frente a los retos, desafíos, bondades y amenazas de la 4ª Revolución Industrial… empezando por la Igualdad de Género.