Este fantástico vídeo presentado por Carmen Mena , nos prepara de modo exquisito para las jornadas de reflexión, acción y conclusiones que se desarrollarán a partir de la próxima semana, en torno al 8 de marzo: Día Internacional de la[s] Mujer[es].

Tal vez, escuchando al inolvidable Eduardo Galeano, sintamos más sintonía con lo que viven las mujeres y los hombres y adquiramos mayor compromiso con la Igualdad de Género.

El repaso histórico que hace Galeano sobre “los grandes pensadores”, el análisis de “los elementos culturales”, el señalar “algunas prácticas actuales”, sobre lo que construyó y apuntala el sistema androcéntrico en que vivimos, no tiene pérdida.

Dedicad menos de cincuenta minutos para acceder a una reflexión profunda cargada de contenidos. ¡Abandonémonos a la Igualdad!

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Oxfam considera insuficiente la invitación de la OCDE a los países en desarrollo para que participen en el proceso de reforma del sistema fiscal internacional

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Origen: Oxfam considera insuficiente la invitación de la OCDE a los países en desarrollo para que participen en el proceso de reforma del sistema fiscal internacional

22 F: Día Europeo por la Igualdad Salarial.

“…en nuestro país, las mujeres ganan de salario medio un 24% menos que los hombres … las mujeres continúan trabajando, casi dos meses, de forma gratuita todos los años”…. “prácticamente el 70% de los casi dos millones de personas asalariadas que perciben el salario mínimo son mujeres”…1

 

Hacer valer derechos, lograr la participación efectiva, vivir en democracia e igualdad, nunca ha sido un camino fácil para la especie humana y, a estas alturas de la vida, nadie negará que es especialmente tortuoso para las mujeres. A pesar del artículo 14º de la Convenio Europeo de Derechos Humanos, que recoge la prohibición de la discriminación, las cosas no han mejorado. Necesitamos tomar consciencia, implicarnos, actuar, porque nada cae del cielo sino solo lluvia, granizo y, una que otra vez, fragmentos de meteoritos o basura espacial.

Seguro que hoy resonará en nuestros subconscientes que es el Día Europeo por la Igualdad Salarial. Nos sorprenderán muchos datos, asumiremos que queda mucho por hacer ¿A quién le podría parecer que es de justicia social2 que las mujeres no ganen lo mismo que los hombres por el mismo trabajo realizado?

¿Por qué existe resistencia para concretar la igualdad salarial? Porque ésta implica revisar la normativa laboral, las categorizaciones actuales, hacer verificaciones, sancionar a quien incumpla, defender y compensar a quienes se perjudica. Por eso, decimos que hoy, se sigue:

1. Desvalorizando el trabajo de las mujeres (correlativamente se enaltece el trabajo masculino y se debilita a la clase trabajadora en su conjunto).

2. Creyendo que “ellas” complementan lo que gana el sostén/jefe del hogar (perpetuando la división sexual del trabajo).

No solo se sigue pensando que “ellas” no tienen las mismas capacidades o preparación que los hombres sino que cargan con la reproducción social nada rentable para el sistema económico actual.

También es cierto que la igualdad de género, en el centro laboral, no solo se debe asimilarse a la igualdad salarial, esa es la punta del iceberg. Debajo encontramos una serie situaciones: no se tienen las mismas oportunidades para ascender, ocupar cargos de responsabilidad, se siguen asignando trabajos estereotipados, etc., etc.

Por y para todo eso, existen los movimientos sociales. Para compensar la inacción/resistencia de un Estado obligado a tomar medidas que garanticen la igualdad y que no lo hace. Los movimientos sociales identifican qué está ocurriendo, qué ocasiona que la vida y la dignidad de ‘unas’ esté por debajo de la de ‘otros’, preguntándose por qué, a quién beneficia y, si existen otros factores que inclinen la balanza hacia mayores desventajas o privilegios.

En las teorías de los movimientos sociales se analiza el ninguneo del movimiento de mujeres en el siglo XIX, cuando solo se reconoció el de los trabajadores.

Al movimiento de mujeres se catalogó “entre las multitudes y masas: inconscientes, impulsivas, no aptas para el razonamiento, destructoras, brutales, bárbaras, irritables, (con) ausencia de juicio y de espíritu crítico, exageración de sentimientos”3.

Ahora bien, por mucha lucha que se deba ofrecer, estamos en condiciones de plantear las cosas con argumentos, trazar estrategias (una prioritaria debía ser anteponer la consciencia de género a otros intereses sectarios), actuar con propósitos claros.

No creo que sea el camino provocar a los detractores (saldrán a repetir argumentos del siglo XIX, qué duda cabe). No creo que al final prevalezcan nuestros gritos -por muy justificados que estén- a las razones de peso que manejamos hoy en día.

El movimiento proletario (de los trabajadores) puso en jaque al sistema capitalista durante un siglo, si bien, fue apaciguándose algunas décadas ante la promesa de la globalización de la prosperidad y del bienestar, pero ha recobrado bríos al haber traído mayor desigualdad de clase.

La mayor desigualdad de género impulsa al movimiento de las mujeres a poner en jaque al patriarcado, empleando un sentido de-constructivo y constructivo a la vez, basado en la igualdad, en la justicia social, que hará que muchos se tengan que comer sus calificativos y se nos reconozca a cabalidad.

1Pilar Callado, en eldiarioclm.es, 22 de febrero de 2016. (El subrayado y resaltado es nuestro).

2Específicamente, de justicia de género.

3Lo explica muy bien Rodríguez Luna, R. en Marginación y Sexismo: La Exclusión del Movimiento Feminista e las Teorías de los Movimientos Sociales, 2009 (a propósito de Gustave Le Bon y su psicología de las masas).

La Igualdad se ejerce practicándola

Espero que no se tome como un atrevimiento pero Clara Campoamor y una de sus más famosas frases que dice: “La libertad se aprende ejerciéndola” es demasiado motivadora y fundamental como para no proyectarla en el tema de la igualdad. Leer más “La Igualdad se ejerce practicándola”

Jordi: “El machismo mata”

Hemos esperado con mucha expectativa el domingo 7 de febrero no porque quisiéramos completar alguna cábala o estuviéramos celebrando la víspera del nuevo Año Chino, sino porque Jordi Évole nos traía un programa especial sobre la violencia que se ejerce sobre las mujeres por el hecho de serlo.

Imagino que los “ratings” de audiencia habrán estado a tope. Me dio mucho gusto ver en el twitter que padres comentaban que sus hijos dejaban el móvil u otras ocupaciones para seguirlo con atención.

Évole sabe cautivarnos y darle a los temas una particular perspectiva de empatía con nuestros intereses, deseos, valores, vivencias y esperanzas. Nos da voz. Además, siempre nos ofrece un plus y esta vez, el plus nos lo dio el testimonio de Marina Marroquí una muchacha que la padeció cuatro años y que logró reconocerla como el sometimiento constante, al punto de adaptar su vida y su ser al maltratador, para no importunarle y provocar su reacción.

Su testimonio valiente nos conecta con el día a día del maltrato, nos deja claro porqué se le vincula con el terrorismo y cómo se funde en el amor y sus aparentes manifestaciones. Después de escuchar y mirar cómo una sobreviviente del machismo ha canalizado esa experiencia en un quehacer a favor de la vida libre de violencia, sobre todo con la juventud, se experimenta una sensación positiva de mayor decisión por contribuir para que así sea. Pero también estamos conscientes de la carga, de las heridas emocionales que deja.

La intervención de la magistrada Francisca Verdejo1, en la primera parte del programa dejó claro que son muchas las limitaciones que ahogan la obligación del Estado de proporcionar mecanismos necesarios para que nuestros derechos se garanticen y se respeten. Ese es el papel de cualquier Estado contemporáneo y el nuestro no lo asume, o lo asume con retraso y deficiencia.

También pudimos escuchar el testimonio de un maltratador, su auto-descubrimiento como “machista”, entendiendo que ello implica ejercer privilegios, mantener el poder, el control en la relación, con toda una arquitectura a su favor que valida sus criterios, sus valores y sus métodos.

Un momento crítico, terrorífico (entiéndase de enaltecimiento al terrorismo) fue apreciar a los hinchas de un club andaluz de fútbol corear la exculpación de un jugador procesado por violencia de género, insultando a la víctima, acusándola de haber provocado su justa reacción. Parecía que si la hubieran tenido cerca, la hubieran lapidado sin más2.

Tal vez, podamos pedir a Jordi Évole una segunda parte. Que revise los fundamentos que exculpan, las quejas de ciudadanas que no fueron atendidas en su momento, la posibilidad ventajosa de algunos servidores públicos para detectar los casos de violencia (que no se mojan) el entorno en el que se desenvuelven las víctimas, para que no sigan haciendo oídos sordos, ni vista gorda.

La Violencia contra las Mujeres, por serlo.

La violencia por razón de género “es todo tipo de violencia ejercida sobre la mujer por el hecho de serlo” (así lo reconoció la ONU en la Conferencia Mundial de Bejing de 1995) y afecta a la sociedad en su conjunto.

En 2011, se aprobó el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, en Estambul. Pasó a ser, éste, el primer tratado europeo contra la violencia contra las mujeres, incluyendo la violencia sexual, física, psicológica y económica, la mutilación genital y el acoso, y establecer estándares mínimos de prevención, protección, persecución penal y servicios. El 6 de junio de 2014 se publicaba en el BOE el Instrumento de ratificación del Convenio de Estambul.

El Convenio de Estambul contempla como delito todas las formas de violencia contra la mujer: la violencia física, psicológica y sexual, incluida la violación; la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, el acoso, el aborto forzado y la esterilización forzada.

“La crisis y los recortes que ha ocasionado”1 en los gastos y políticas que implementarían la igualdad de género y la lucha contra la violencia contra las mujeres, nos han afectado de modo importante. Por ello, la Plataforma CEDAW Sombra‐España (integrada por más de 250 asociaciones y organizaciones) ha trabajado durante dos años y medio denunciando ante diferentes organismos internacionales (Comité CEDAW, Parlamento Europeo, Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Comité de la CSW) el retroceso de la equidad de género en España en los últimos 5 años.

El retroceso en los derechos humanos de las mujeres en España, ha acrecentando estereotipos, ha aumentado la desigualdad y la violencia de género, llegando a privar de la vida misma a las mujeres y, en casos menos fatales, privándoles de salud, seguridad, libertad, lo que les impide la participación plena en la vida pública y política.

En España contamos con la Ley 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Andalucía, además, tiene la Ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género, contemplando ésta última la adopción de medidas para la erradicación de la violencia de género mediante actuaciones de prevención y protección. La Ley Andaluza también contempló la necesidad de contar con un protocolo, circuitos de atención, etc. Pero, los recortes no le han permitido afianzarse. En el 2013, el Pacto Andaluz por la Igualdad de Género2, señaló la necesidad de abordar las nuevas realidades de la violencia de género y su incidencia en la población joven.

A partir de 2003, cuando empieza la estadística de los casos de violencia de género, Andalucía ha registrado una alta tasa de víctimas mortales. Los porcentajes más bajos en comparación de la media nacional, se dieron entre los años 2007 y 2008, cuando el 11,3% y 11,8% de víctimas de violencia de género en España fueron de Andalucía. El haber asfixiado a la administración autonómica y las administraciones locales por falta de recursos, nos llevan a cifras que ya habíamos dejado atrás de más de 20%. Una de cada cinco víctimas es de Andalucía y esto nos lleva a entender por qué las autoridades andaluzas han propuesto un Pacto de Estado contra la Violencia de Género.

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1Esto merece todo un análisis desde la perspectiva de género, ya que, una vez más, se toman medidas que retoman “los roles naturales de género” para dotar de oxígeno al sistema capitalista y patriarcal. La recuperación económica no es neutra en términos de género, ha afectado a las mujeres y sus derechos, mediante el desempleo, la precarización del mercado laboral, la eliminación de servicios públicos, etc. etc.